La cultura visual promueve una práctica de ver que involucra desde las Bellas Artes hasta el Internet, en atención a la participación del espectador vinculándolo con lo global y la vida cotidiana.
Uno de los rasgos más chocantes de la nueva cultura visual es el aumento de la tendencia a visualizar las cosas que no son visuales en sí mismas. Este movimiento intelectual cuenta con la ayuda del desarrollo de la tecnología, que hace visibles cosas que nuestros ojos no podrían ver sin su ayuda: desde el descubrimiento de los rayos X, hasta las "imágenes" telescópicas de las distantes galaxias.
La cultura visual es nueva precisamente por centrarse en lo visual como un lugar en el que se crean y discuten significados. La aparición de la cultura visual da lugar a la “teoría de la imagen”, según la cual algunos aspectos de la ciencia y la filosofía occidental han adoptado una visión del mundo más gráfica y menos textual.
La cultura visual aleja nuestra atención de los escenarios de observación estructurados y formales, como el cine y los museos, y la centra en la experiencia visual de la vida cotidiana.